dilluns, 20 de desembre de 2010

Pensando en los demás

Por Anna Palacios Sánchez,
estudiante de Diseño curricular de la EF

Post surgido fruto del documental "Pensando en los demás”
cinco vídeos sobre la educación que ofrece el pedagogo Toshiro Kanamori.

Este documental narra como Toshiro Kanamori, profesor de una escuela de Primaria de Kanasawa, transmite las emociones que surgen del aprendizaje. El aspecto que considera más importante en sus clases es ser feliz, y como objetivo para sus alumnos ha planteado el entender cuál es la clave para vivir feliz, que consiste en aprender a pensar en los demás. Con estos vídeos se transmite la idea de que sólo tenemos una vida y hay que vivirla con alegría. Para ello, va más allá del beneficio individual, buscando el aprender a pensar en los demás.

Primero quiero comentar su metodología de enseñanza basada en actividades grupales al aire libre, trabajos cooperativos y prácticas relacionadas con la expresión donde se les permite opinar y se les trata como personas que son, potenciando así la creatividad y autonomía personal. Quiero destacar un recurso muy utilizado durante todo el curso: las cartas de cuaderno, donde tres alumnos escriben cada día una carta explicando sus pensamientos, sentimientos, vivencias… y las leen a sus compañeros. Lo considero una herramienta muy útil ya que deja florecer sus emociones y crea empatía entre ellos, a parte de trabajar las tan olvidadas artes de la escritura y oratoria.

A lo largo del documental, se tocan distintos temas como la muerte, burlas y faltas de respeto entre compañeros, despedidas o castigos. Toshiro en sus clases crea un clima de solidaridad y de empatía que es muy importante. Para ello, intenta reforzar la creación de vínculos fuertes entre sus alumnos y su táctica es hacer que escuchen y que sean escuchados. También refleja que para la búsqueda de esos vínculos fuertes es vital que todos los alumnos reafirmen sus puntos fuertes e identifiquen los de sus amigos y, al mismo tiempo, sus amigos hagan lo mismo. Entre sus prácticas, también promueve actividades de reflexión sobre quiénes son y qué les gusta hacer. Y trata de manera prioritaria temas relacionados con los comportamientos y sentimientos. Entre muchas, una de las cosas que me llama la atención del documental es cómo niños de 10 años argumentaban la injusticia hacia un castigo, propuesto por el profesor, a uno de los compañeros. Éstos llegan a la idea de que las soluciones a los problemas tienen que concernir al problema en sí. Y se unen para defender lo que ellos creen, aún sabiendo que la consecuencia de ello pueda ir en contra de su beneficio.

Al final del curso parece que el profesor ha conseguido que los niños entiendan que los vínculos de amistad se crean pensando en los sentimientos de los demás. Y aprender a pensar en los demás les ha enseñado cuál es la clave de la felicidad, ya que todos muestran su interés y satisfacción cuando hacen algo por el prójimo.

Tras analizar el documental lo primero que me planteo es ¿porqué esto no aparece en los distintos decretos del Ministerio de Educación? ¿Es que la formación de las personas no es especialmente importante? Lo único que me sugiere es que puede que no interese al sistema que generaciones de alumnado crezcan con empatía, sentimientos, vínculos, responsabilidades sociales… que lleguen a formar unos ciudadanos menos manipulables, con autonomía y personalidad individual y crítica.

La escuela debería ser un sitio en el que fuera posible aprender a ser persona, a respetar a los compañeros, a empatizar con sus problemas y, en definitiva, un lugar donde conseguir una base emocional sólida que nos permitiera relacionarnos de una manera sana con el resto de personas. Eso está muy alejado de la realidad en la que vivimos, pero si este profesor de Japón, donde el control y la disciplina son la base de su educación, lo ha hecho; ¿porqué nosotros no?

Hoy en día estamos tan acostumbrados a pensar en nosotros mismos y en cómo nos podemos beneficiar, que cuesta mucho trabajo tener en cuenta que se tiene que pensar en los demás. Gran parte de nuestros problemas en la actualidad se deben a la gran falta de altruismo y sensibilidad. Hemos perdido el impulso a hacer algo por el otro sin pedir nada a cambio, simplemente por cooperar con los demás y construir un mundo más amable y fácil para vivir. Pero eso, como futuros maestros/as está en nuestras manos cambiar esta situación y si algo tan básico y pleno como el ser feliz no es prioridad esencial en nuestras prácticas, replanteémonos qué estamos haciendo y dónde estamos llegando.

El documental son 5 vídeos que podéis encontrar en www.youtube.es con el título de "Pensando en los demás”. Aquí tenéis su primera parte y los enlaces al resto:


6 comentaris:

Ànima ha dit...

Quin post més interessant! a això em referisc jo quan dic que m’agradaria conèixer el que ja està fent la gent per aconseguir les coses importants de l’educació. Perquè no estem sols, perquè hi ha gent amb vocació al món que fa coses que, si les sumem a les nostres petites idees o simplement les recollim totes juntes, podem arribar a fer una educació de veritat. Intentar inventar-ho tot seria una tasca llarguíssima i poc útil que les coses com aquesta solucionarien eficientment i podríem encara afegir el nostre petit gra d’arena.

Quina classe més bonica! Quant m’haguera agradat estar en ella! És molt entranyable i, absolutament... important.

Marcos Ortuño ha dit...

Le doy toda la razón a Anna cuando habla sobre esos valores que deberían darse en cualquier colegio, o en cualquier escuela, pero que por desgracia pocas personas tienen dicho punto de vista sobre los centros educativos.
Es curioso como el lugar en donde los niños pasan una gran parte de su tiempo y que debería ser prácticamente el centro de su educación ha perdido gran parte de su esencia.
Pienso que la culpa la tenemos todos, en primer lugar se debería intentar hacer como este hombre que nos ha dado una lección a todos y hacer de la enseñanza algo que guste, ser feliz y aprender de los demás y de nosotros mismos y plantearse, en cuanto a los profesores, una forma de enseñar que atraiga a los demás, y que no es nada fácil, pero que si hacemos las cosas con todo nuestro empeño, salen bien y no hay mas que ver lo a gusto que se encuentran los alumnos de dicha escuela pública. Otro de los problemas que afecta a dicho tema viene de los padres y la poca preocupación que existe actualmente por el desarrollo de los hijos, al igual que la educación que se les da, de forma que son los profesores en este momento de la sociedad a los que se les trata con poquísimo respeto, ya no solo por parte de los alumnos, sino también por parte de los padres. Con esto quiero decir que ese respeto hacia el profesor se ha perdido y pienso que es difícil hacer las cosas bien si no se está a gusto. Viendo este documental pienso que es una especie de mensaje que nos dice a los futuros profesores que podemos cambiar esto y recuperar esos valores que se han perdido, siempre y cuando se trate a las personas con respeto y podamos recuperar los valores que a algunas personas se les ha enseñado desde pequeñas

b2-09-obesitat ha dit...

Estoy de acuerdo en muchas cosas de este post. Sí, es cierto que muchos profesores se olvidan de educar y simplemente enseñan o transmiten conocimientos. También estoy totalmente de acuerdo en que la educación si uno consigue ser feliz e ir a gusto a clase siempre será más fructífera. Y como no estar de acuerdo en que la educación en valores de igualdad, respeto por lo demás, empatía... son importantísimos para hacer una sociedad más solidaria y en definitiva mejor.

Pero también opino que este profesor, Toshiro Kanamori, es una excepción en su país. La mayoría de profesores japoneses serán todavía mas estrictos que lo puedan ser aquí.
Y tampoco creo que aquí, en nuestro país, no hayan profesores de este corte, porque sin ir mas lejos yo he tenido una maestra (en la escuela), un profesor (en el instituto), y algunos en la universidad, que me han aportado muchísimo como persona y se han preocupado por la educación de sus alumnos.

Con esto quiero decir que ni estamos tan mal en cuanto a educación, ni los demás están tan bien. y me refiero a educación, no a nivel académico, ni a porcentaje de fracaso escolar, etc., eso son otros temas.

En mi opinión y como conclusión a mi comentario, creo que, sí debemos fijarnos en gente como este profesor y los buenos profesores que hayamos conocido en nuestra vida para así seguir su camino y poder mejorarlo. Pero lo que realmente hay que cambiar en esta sociedad par que podamos trabajar como debemos, es el estatus de los profesores en la sociedad. Pienso que si aparte de educar correctamente, los alumnos y padres te respetan y respetan tus decisiones, lo que les inculques i eduques a tus alumnos lo valoraran mucho más.

Alejandro Calderón ha dit...

Me parece un documental excepcional y un gran post!

Qué grande sería la sociedad humana si primaran los ideales de altruismo y compañerismo por encima de la codicia y el egoísmo.

Suena utópico, estamos cansados ya de ver casos en los que no se tiene consideración en los demás y, no solo en la vida social y económica sino también en el ámbito que nos atañe, el deporte.
El Fair Play ha desaparecido prácticamente de campos de fútbol, canchas de baloncesto o estadios de atletismo. La cuestión es ganar por encima de todo y de todos, pero ya no solo a nivel profesional, el deporte amateur también adolece de tener el mismo problema. Aquí os dejo un video de un verdadero ejemplo de Fair Play en el fútbol, espero que prediquemos con el ejemplo.

Nosotros, como futuros profesionales del deporte, somos los que tenemos que intentar erradicar estos comportamientos desde la escuela, ya que, los buenos hábitos hay que enseñarlos desde bien pequeños. Nosotros somos la herramienta que pueden hacer mejorar las sociedades futuras, con nuestro empeño a la hora de trasmitir valores humanos somos los encargados de invertir esta situación que tanto daño está haciendo.

Nacho Bazataqui ha dit...

Primeramente, tengo felicitar a Anna por el artículo tan increíble que ha publicado. Debe estar muy orgullosa de haber realizado este post porque, seguro, que ha conseguido en los lectores replantearse, no sólo, la forma de enfocar las clases de educación física sino, también, la forma de enfocar la vida; el concepto de amistad.

Esta forma de enseñanza hace que recapacitemos sobre el mal diseño de la educación en nuestro país. En todas las noticias aparece como España está a la cola del nivel educativo en Europa. Y viendo reportajes como éste nos hace saber el por qué de este desastre.

En toda mi formación de enseñanza obligatoria he sido nunca participe de esta metodología y, creo, que tampoco se da en el resto de centros educativos. Los profesores están más preocupados de enseñar cada bloque y temario que hay en las materias que en profundizar en los valores de sus alumnos. Pienso que, en los momentos en los que vivimos en donde los medios de comunicación y la tecnología hacen muchas veces que se distorsione la realidad, es más importante desarrollar un espíritu crítico que proporcione a los jóvenes una forma de vivir basada en la tolerancia y el respeto; dos valores básicos para conseguir la felicidad en todo el mundo.

miri6_peke ha dit...

Mentiría si dijese que este documental no me ha emocionado. ¿Quién no quiere un profesor como Toshiro Kanamori? envidio a esos niños, y no sólo porque han podido tenerle como profesor sino porque encima lo han podido disfrutar durante ¡dos años!.

Cualquier profesor estaría orgulloso de su trabajo nada más de ver la cara de tus alumnos cuando empieza un nuevo curso y se dan cuenta de que "les has tocado" como tutor. Es impresionante ver cómo esos niños acogen a su maestro el primer día de clase, se me ponen los pelos de punta, las caras de felicidad, los abrazos que le dan... no son más que el fruto de un trabajo bien hecho.

Por desgracia en nuestra sociedad actual muchos de los valores que intenta inculcar Toshiro Kanamori a sus alumnos son difíciles de encontrar. Mirar por los demás, compartir experiencias o el trabajo en grupo, tan simples y tan complejas a la vez. En la actualidad cada uno mira por uno mismo, por sus intereses, por ver cómo puede quedar por encima del otro sin importar tan siquiera si para conseguirlo hay que "pisotearlo".

Me ha llamado una frases que se dice en el documental, "cuando la gente te escucha de verdad, vive para siempre en tu corazón". y de ahí me planteo una pregunta, ¿cuántas personas saben escuchar de verdad?.

Gracias al trabajo en grupo aprendemos a ponernos en el lugar del otro, escuchamos y somos escuchados, debatimos y llegamos a un acuerdo mutuo y lo más importante aprendemos a valorar el trabajo realizado. ¿Cómo aprender estos valores si durante la etapa obligatoria de enseñanza escolar apenas se realizan trabajos en grupo?

Todo esto es lo que nos debería de hacer plantearnos si son necesarios algunos cambios en los sistemas educativos.

Para concluir sólo decir que convivo con un compañero chino en casa y él también tiene la costumbre de apuntar en una libreta lo que le sucede a lo largo del día, sus sentimientos e inquietudes. Me he dado cuenta de que es una buena forma de desahogarse unos mismo de sacar lo que llevamos dentro y que muchas veces debido a esos miedos no somos capaces de sentirnos bien con nosotros mismos ni tampoco con los demás lo que nos apartará en consecuencia de la felicidad.

Miriam López