dijous, 28 de juliol de 2011

Clasismo deportivo como atracción turística

Por Christian Crespo Martínez y Cristina García Soriano,
estudiantes de Teoría y práctica del currículum de la EF

Existen numerosos métodos de patrocinio de lugares dirigidos a la atracción turística y, cada vez son más los que utilizan el ocio y la recreación como táctica de seducción para su visita. Pero, aun mostrándolos como zonas abiertas a cualquier tipo de visitante, la verdad es que en muchas ocasiones no es del todo cierto.

A continuación, se expone un claro ejemplo extraído de un artículo publicado el 31 de marzo de 2011 que recoge las declaraciones del presidente de turismo de la ciudad de Estoril (Portugal), el cual intenta promover la máxima atracción de visitantes a su ciudad.

“El golf es el deporte rey”, señaló Duarte Guedes, presidente de Turismo de la ciudad de Estoril durante el acto de presentación, en el que señaló que la citada localidad portuguesa “dispone de siete campos” de dieciocho hoyos, entre los que destacan Penha Longa Golf y Quinta da Marinha Oitavos Golfe.
Asimismo, la localidad atlántica cuenta otros “campos emblemáticos”, como son Belas Clube de Campo, Golfe do Estoril, Lisbon Sports Club, Quinta da Beloura Golfe y Quinta da Marinha Golf. Cascais -donde la Playa do Guincho es uno de los escenarios principales para la práctica del surf- y Estoril son cada año el escenario de competiciones de hípica y vela de enorme prestigio mundial.

“Para nosotros también son importantes la vela, la hípica y los deportes de aventura”, indicó Guedes. “Tenemos la prueba del Mundial de motociclismo, el “Open” de tenis, el Mundial de surf y de “kite surf” (surf con cometa), el concurso internacional de saltos de hípica y la “Audi Med Cup de vela'”, recalcó Guedes durante la presentación en Madrid de la campaña “Estoril: un lugar, mil sensaciones”, en la que la localidad portuguesa se presenta como “sinónimo de deportes elitistas al alcance del visitante”.

En la sociedad vigente el modelo de vida de cada individuo es el causante de la determinación de su posición social. En el ámbito deportivo, esto no va a ser una excepción ya que hay ciertos deportes que determinan un estatus diferenciado de otros. Son símbolos de distinción puesto que para su realización se necesita una cantidad económica elevada que no todo el mundo puede soportar. Es aquí donde se instala la barrera entre lo popular y lo pudiente, entre los deportes practicados por la inmensa mayoría de población y los practicados por solo unos pocos.

En el artículo expuesto se presenta la zona de Estoril (Barrio de Cascais) como un lugar de fuerte atracción turística por su gran implicación en los eventos deportivos. En él, se exponen diversidad de celebraciones caracterizadas por los necesarios desembolsos económicos sin los cuales sería imposible realizar su práctica. Este hecho muestra claramente la orientación turística que intenta comercializar este destino.

El objetivo fundamental de Estoril es la atracción turística pero, cierto es que muestra predilección por la celebración de eventos deportivos considerados elitistas (tenis, hípica, vela, automovilismo,…). Este hecho lleva implícita la finalidad de atención sobre un público con elevado nivel adquisitivo asociado a un interés deportivo equitativo a sus posibilidades económicas. Esto es, pretende impresionar a un sector concreto de individuos acorde con la renta económica allí expuesta, con la simple intención de captar el mayor número de visitantes posible para el continuo y futuro desarrollo de ese prestigioso lugar.

En caso de no existir excesivo interés por las diferentes prácticas deportivas que Estoril garantiza, en cierto modo se utilizan éstas para verificar la pertenencia a esos grupos sociales. La presencia en estos acontecimientos remarcan diferencias tanto entre el público como en el deporte. Es más, la asistencia a eventos de este calibre se puede llegar a utilizar como medio de introducción y afiliación a esos grupos.

Por el contrario, individuos que no optan a soportar cuantías económicas tan elevadas con la práctica de deportes de tal prestigio elitista, se sienten de algún modo excluídos de todo ese “mundo” al cual solo pueden acceder un reducido número de personas. Por tanto, en este caso también aumentarían las distancias entre los diversos sectores turísticos hacia la ciudad de Estoril. Este hecho puede llegar a distinguir claramente distintas vertientes clasistas, entendiendo por clasismo el prejuicio o discriminación basados en la pertenencia o no a determinadas clases sociales. En el caso deportivo, también aparecen estos tipos de prejuicios y discriminaciones con la celebración de este tipo de competiciones y los intereses que sobre ellas recaen.

Como bien dijo Bakunin (1814-1876), “La ley de la sociedad es cada uno para todos, y todos para cada uno” pero, como también bien dijo Honoré de Balzac (1799-1850), “La igualdad tal vez sea un derecho, pero no hay poder humano que alcance jamás a convertirla en hecho”.