Por Domingo Cortell Romero,
estudiante de Diseño curricular de la EF
estudiante de Diseño curricular de la EF
El post que presento a continuación, se basa en un razonamiento personal que me surge a raíz de mi propia experiencia personal como alumno de Educación Física, y también de la lectura del libro, Educar en tiempos inciertos, de M. Fernández Enguita, concretamente de la lectura de la introducción al capítulo VII, “Las transformaciones de la profesión”, de la que extraigo la idea de la importancia del docente en el proceso educativo.
¿Para qué sirve la Educación Física? Es una pregunta que seguro que os suena. Seguro que la habéis escuchado más de una vez, aunque no sea exactamente con esas palabras, porque, aún no importando el formato, es una pregunta bastante generalizada en la opinión pública de nuestra sociedad. Lo mismo que ocurre con la pregunta, ocurre también con su respuesta, y son muchos los que coinciden en afirmar, que la Educación Física es una asignatura que está de más, queriendo decir que carece de función educativa alguna, que simplemente está para pasar el rato y descansar la mente de los alumnos de los contenidos teóricos de las demás asignaturas, que son realmente las importantes.
Está claro que la gente vierte estas opiniones sin ningún tipo de fundamento, aunque también es cierto que lo defienden con bastante seguridad, por lo que nosotros, los potenciales profesores de esta asignatura, deberíamos de hacer algo al respecto, tratando de demostrar que es una asignatura muy valiosa, o más que demostrar sería facilitar, con las herramientas adecuadas, que se conozca que la asignatura es realmente aprovechable educativamente hablando. No se trata de hacer una publicidad barata sobre los beneficios que se pueden extraer de la Educación Física, sino más bien, se trata de que nosotros mismos y los actuales profesores, tomemos y tomen conciencia, por decirlo de alguna manera, que nos convenzamos, quien no lo esté ya, de que esta asignatura merece el mismo respeto que cualquier otra y por lo tanto no podemos llevar a cabo comportamientos, llamémoslos inadecuados, que pueden llevar, y de hecho llevan, a que muchos alumnos piensen y actúen de acuerdo a su idea de que la asignatura es como una especie de hora libre sin sentido, más que para hacer algún tipo de deporte que sea de su agrado. Si los docentes somos los primeros en llevar a cabo actitudes que muestren un cierto desinterés, (por ejemplo, en mi experiencia personal, cuando llega el profesor a clase y nos da un balón para que juguemos a lo que queramos, mientras él se va a hacer otros asuntos), no podremos exigir a nadie que respete la asignatura, porque nosotros mismos no la estaremos respetando y estaremos transmitiendo involuntariamente, (mediante el currículum oculto), un desprestigio de la asignatura.
La manera de actuar adecuada será elaborar un buen currículum, entendiendo por buen, que sea atractivo y educativo para los alumnos, esto siempre dentro de las posibilidades, para hacer que disfruten aprendiendo, y al mismo tiempo que sean conscientes de su aprendizaje, dicho de otro modo, hacerlos partícipes de su propio aprendizaje. Los alumnos deberán de ver a un profesor con seguridad en sí mismo, en lo que hace y en la asignatura, y sobre todo a un profesor comprometido. Además de esto, los profesores deberán de ser agentes activos, atentos, dispuestos siempre a solucionar los problemas que surjan en la interacción con sus alumnos y entre sus alumnos. De esta forma lograremos que los alumnos, aunque sea uno a uno, vayan tomando conciencia sobre el valor educativo de la asignatura, que cambien su manera de pensar, que vean por ellos mismos que sí que están aprendiendo aspectos muy valiosos, para al final lograr que la asignatura se respete y se valore como se merece.
Sé que lo dicho en el anterior párrafo sobre la manera de actuar, no soluciona nada, ni doy ninguna clave para lograr el objetivo, pero de lo que trato es de hacer una reflexión para que cada uno valore cuáles son realmente sus pensamientos sobre la Educación Física, porque seguramente ahí estará la clave de su futura forma de actuar como docente.
Está claro que la gente vierte estas opiniones sin ningún tipo de fundamento, aunque también es cierto que lo defienden con bastante seguridad, por lo que nosotros, los potenciales profesores de esta asignatura, deberíamos de hacer algo al respecto, tratando de demostrar que es una asignatura muy valiosa, o más que demostrar sería facilitar, con las herramientas adecuadas, que se conozca que la asignatura es realmente aprovechable educativamente hablando. No se trata de hacer una publicidad barata sobre los beneficios que se pueden extraer de la Educación Física, sino más bien, se trata de que nosotros mismos y los actuales profesores, tomemos y tomen conciencia, por decirlo de alguna manera, que nos convenzamos, quien no lo esté ya, de que esta asignatura merece el mismo respeto que cualquier otra y por lo tanto no podemos llevar a cabo comportamientos, llamémoslos inadecuados, que pueden llevar, y de hecho llevan, a que muchos alumnos piensen y actúen de acuerdo a su idea de que la asignatura es como una especie de hora libre sin sentido, más que para hacer algún tipo de deporte que sea de su agrado. Si los docentes somos los primeros en llevar a cabo actitudes que muestren un cierto desinterés, (por ejemplo, en mi experiencia personal, cuando llega el profesor a clase y nos da un balón para que juguemos a lo que queramos, mientras él se va a hacer otros asuntos), no podremos exigir a nadie que respete la asignatura, porque nosotros mismos no la estaremos respetando y estaremos transmitiendo involuntariamente, (mediante el currículum oculto), un desprestigio de la asignatura.
La manera de actuar adecuada será elaborar un buen currículum, entendiendo por buen, que sea atractivo y educativo para los alumnos, esto siempre dentro de las posibilidades, para hacer que disfruten aprendiendo, y al mismo tiempo que sean conscientes de su aprendizaje, dicho de otro modo, hacerlos partícipes de su propio aprendizaje. Los alumnos deberán de ver a un profesor con seguridad en sí mismo, en lo que hace y en la asignatura, y sobre todo a un profesor comprometido. Además de esto, los profesores deberán de ser agentes activos, atentos, dispuestos siempre a solucionar los problemas que surjan en la interacción con sus alumnos y entre sus alumnos. De esta forma lograremos que los alumnos, aunque sea uno a uno, vayan tomando conciencia sobre el valor educativo de la asignatura, que cambien su manera de pensar, que vean por ellos mismos que sí que están aprendiendo aspectos muy valiosos, para al final lograr que la asignatura se respete y se valore como se merece.
Sé que lo dicho en el anterior párrafo sobre la manera de actuar, no soluciona nada, ni doy ninguna clave para lograr el objetivo, pero de lo que trato es de hacer una reflexión para que cada uno valore cuáles son realmente sus pensamientos sobre la Educación Física, porque seguramente ahí estará la clave de su futura forma de actuar como docente.